versión clásica    

Situado en un peñasco de piedra de rodeno en el que se acomodan sus diferentes recintos, y enmarcado en un espectacular entorno natural dominado por el Cerro de San Ginés, el castillo de Peracense alcanza los 1.400 m de altitud junto a un collado estratégico cerca de la divisoria hidrográfica del Ebro y el Tajo.

Las magníficas condiciones defensivas del solar, prácticamente inexpugnable, fueron aprovechadas desde la Edad del Bronce, hace unos 3.000 años, hasta su última fortificación durante la I Guerra Carlista.

Pero fuen en época medieval, gracias a su condición fronteriza (como avanzada cristiana frente a la Taifa de Albarracín y posteriormente como bastión aragonés ante Castilla), cuando el castillo de Peracense alcanzó su máximo esplendor.

Senderos del Castillo

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